En 1994, se crea DICOPROA (Dirección de Coordinación, Procuración y Ablación de Órganos) dependiente de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo general de realizar la procuración de órganos y tejidos con fines de implante en los hospitales de la ciudad.
Entonces, la Ciudad no contaba con autonomía jurídico-institucional, y dependía del INCUCAI para llevar adelante las actividades de procuración de órganos.
Al constituirse la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se aprueba por Resolución Nº 124 del Ministerio de Salud, el Programa de Procuración y Ablación de Órganos y Tejidos, dependiente del SAME, que se integra en una Red con los hospitales de la Ciudad en los que se desarrolla actividad trasplantológica.
En marzo de 2003, se crea la Coordinación Programa de Trasplantes, que incorpora nuevas competencias y funciones institucionales y cuenta con un presupuesto propio para el desarrollo de las actividades específicas destinadas a incrementar la donación efectiva de órganos y tejidos para trasplante.
Entre las principales funciones que desarrolla el programa se encuentran: