El tabaquismo es una de las principales causas de muerte evitable en el mundo. En Argentina, se estima que 40.000 personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.
La Ciudad de Buenos Aires no escapa a esta situación. Las causas de muerte que afectan a más del 70% de la población, son las enfermedades cardiovasculares, las respiratorias y los tumores1, y el consumo de tabaco está asociado con todas estas dolencias.
Esto es así porque entre las enfermedades relacionadas con el tabaquismo activo y pasivo se encuentran: distintos tipos de cáncer (pulmón, esófago, vejiga, riñón, estómago, páncreas), enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular y enfermedad vascular periférica.
Se estima que el 15% del gasto en salud de la Ciudad es por enfermedades relacionadas con el tabaquismo activo y pasivo2.
La ciudad de Buenos Aires cuenta con 16 servicios gratuitos para dejar de fumar en hospitales públicos y en Centros de Salud y Acción Comunitaria.
La adicción al tabaco en cifras
En la Ciudad fuma el 31,9% de la población adulta3. A diferencia de otros lugares del país, donde los hombres fuman mucho más, en la Ciudad las mujeres fuman casi tanto como los varones.
Adolescentes y tabaquismo4:
• Fuma el 18,5% de estudiantes de entre 13 y 15 años, lo que marca un descenso del 27% con respecto al año 2000.
• El 45,6% probó cigarrillos alguna vez, aunque sea 1 o 2 pitadas.
• Al contrario que en los adultos, entre los adolescentes fuman más las mujeres que los varones.

Fuente del gráfico: Ministerio de Salud de la Nación. Encuesta Mundial de Tabaquismo en Adolescentes. Resultados de 2007 y comparación con encuestas previas. Año 2009.
Un aspecto preocupante, que se da no sólo en la Ciudad sino también en todo el país, es el descenso en la edad de inicio. El mayor porcentaje de adolescentes de nuestro país probó fumar por primera vez entre los 12 y 13 años (44,5%), mientras que un 21,6% lo hizo a los 11 años o menos4.
Exposición al humo de tabaco ajeno
Respirar humo de tabaco ajeno incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedades respiratorias entre quienes no fuman. Se calcula que, de las 40.000 muertes anuales por tabaquismo en el país, 6000 corresponden a personas que nunca fumaron, pero que estuvieron expuestas al humo de tabaco.
La Organización Internacional del Trabajo estima que en el mundo mueren como mínimo 200.000 trabajadores al año debido a la exposición al humo de tabaco ajeno en el trabajo.
El 50,7% de los no fumadores de la Ciudad están expuestos al humo de tabaco ajeno3, especialmente en sus lugares de trabajo. Esta cifra es superada, levemente, por 8 provincias (Catamarca, Tucumán, Misiones, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Mendoza y San Juan), que tienen más cantidad de fumadores.
En el año 2002, se realizó en la Ciudad un estudio de medición de nicotina ambiental, con la colocación de filtros especiales en espacios públicos: un hospital, oficinas de gobierno, escuelas, bares, restaurantes y un aeropuerto. Fue llamativo encontrar mayor contaminación del aire con nicotina en una oficina que en un local bailable y restaurantes.
Además, los niveles de nicotina ambiental de Buenos Aires fueron los más altos de todas las ciudades de América estudiadas5.
Fuente del gráfico: Programa de Prevención y Control del Tabaquismo del Gobierno de la Ciudad.
A nivel nacional, el 54,7% de los adolescentes se encuentra expuesto al humo de tabaco ambiental en el hogar, pero en la Ciudad este porcentaje es del 45,9%, cifra mucho menor que la del año 2002 (68,2%). En los lugares públicos también descendió la exposición al humo de tabaco, de 86,7% en el año 2000 a 66,7% en 20074.

Fuente del gráfico: Ministerio de Salud de la Nación. Encuesta Mundial de Tabaquismo en Adolescentes. Resultados de 2007 y comparación con encuestas previas. Año 2009.
Este descenso en la exposición al tabaquismo pasivo es un logro muy importante de la política de control del tabaco en la Ciudad -y en todo el país-, especialmente a partir de la implementación de la Ley N° 1799, sancionada en 2005.
El fortalecimiento de las políticas de prevención y control del tabaco, de la mano de la implementación de una ley 100% libre de humo, es fundamental para profundizar estos cambios positivos y proteger la salud de toda la población.
Ley N° 1799 de Control del Tabaco
Si bien fue sancionada en 2005, esta ley de la Ciudad de Buenos Aires entró en vigencia en octubre de 2006.
Contempla los siguientes puntos clave:
• Espacios públicos 100% libres de humo, con excepciones en cárceles e institutos psiquiátricos.
• Espacios de fumadores en los locales gastronómicos con más de 100 metros cuadrados de superficie (los espacios para fumar no pueden superar el 30% de la superficie del local).
• Acceso de la población al tratamiento gratuito para dejar de fumar.
• Prohibición de anuncios publicitarios de productos elaborados con tabaco, ya sea para su venta, promoción, entrega u oferta en forma gratuita.
• Campaña de concientización en la población.
• Campañas educativas.
Esta norma sirvió para concientizar a la población y produjo un efecto dominó sobre otras provincias, que comenzaron a trabajar en el tema. Además, tuvo una amplia aceptación social y se incrementó el apoyo de los jóvenes a los ambientes libres de humo, que en la Ciudad es actualmente del 87%4.
En el año 2006, luego de la entrada en vigencia de la ley, se repitió el estudio de medición de nicotina en el ambiente para comparar la situación en algunos espacios, y se encontraron disminuciones significativas en la concentración de este contaminante6. En el hospital, por ejemplo, el nivel de nicotina en el aire del bar (uno de los más altos hallados en el estudio de 2002) bajó de 10,69 a 0,95 microgramos por metro cúbico.
Sin embargo, la ley vigente no protege la salud de todas las personas, porque permite excepciones a la prohibición de fumar. Los trabajadores de los lugares donde se fuma siguen expuestos al humo de tabaco y, por ende, al riesgo de enfermarse.
Las ciudades más importantes del mundo y de Latinoamérica, tales como Nueva York, San Pablo, Río de Janeiro, Porto Alegre y México, cuentan con leyes 100 por ciento libres de humo de tabaco; es decir, que prohíben fumar en todos los espacios cerrados, tanto públicos y privados, para garantizar la salud de todas las personas. Lo mismo ocurre en países como Uruguay, Colombia, Brasil, Perú, Paraguay y la mayoría de los países europeos. En todos esos lugares, las leyes cuentan con una alta aceptación de la opinión pública, y se cumplen adecuadamente.
Referencias
1. Datos de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
2. Bruni, José M. Costos directos de la atención médica de las enfermedades atribuibles al tabaquismo, en los hospitales públicos del Ministerio de Salud del GCBA. Año 2006
3. Ministerio de Salud de la Nación. Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, Año 2005.
4. Ministerio de Salud de la Nación. Encuesta Mundial de Tabaquismo en Adolescentes. Resultados de 2007 y comparación con encuestas previas. Año 2009.
5. Angueira M, Pitarque R, Peruga A, Navas Acien A, Samet J. Vigilância de la exposición a humo ambiental de tabaco en América Latina. Relevamiento de la Ciudad de Buenos Aires (Argentina). Año 2002
6. Navas Acien A. Secondhand smoke exposure among bar and nightclub employees. Argentina key results. Año 2007