Desde el Departamento de Salud Ambiental, nos proponemos avanzar en la promoción de hospitales saludables que incorporen el concepto de prevención ambiental. Esto implica, entre otras acciones, el análisis de los insumos de acuerdo a su composición y disposición final para evitar daños al medio ambiente que afecten la salud de las generaciones presentes y futuras.
En este sentido, la legislación de la Ciudad sobre la no incineración de residuos patogénicos ( Ley 747) significó un avance en el desarrollo de medidas para evitar la emisión de sustancias que contaminen el medio ambiente. No obstante, en nuestras instituciones de salud, persisten otras fuentes contaminantes como el mercurio de los termómetros y esfingomanómetros.Una primera acción para eliminar este tipo de sustancias contaminantes es la Carta de Intención de eliminación de mercurio en los efectores de Salud dependientes de este Ministerio.
Además, junto con la Organización Salud Sin Daño, se desarrollan distintas actividades de capacitación destinadas a profesionales que desarrollen sus tareas en hospitales del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -médicos, bioquímicos, farmacéuticos, enfermeros, arquitectos, ingenieros, contadores, abogados y otros profesionales.
Baja de catálogo de Mercurio
El Departamento de Salud Ambiental comunica que a partir del 17 de noviembre de 2008 se han dado de baja del catálogo de compras del Ministerio de Salud el termómetro clínico de mercurio y el tensiómetro con manómetro de mercurio, para todos los efectores y profesionales del sistema de salud del GCBA.
Esta decisión es el resultado de una ardua gestión del Departamento, que tuvo su inicio en la firma de la Carta de Intención para el reemplazo gradual y progresivo de insumos con mercurio en el sector salud, en julio de 2006, junto al trabajo de muchos profesionales de hospitales comprometidos con el cuidado del medio ambiente.
El Departamento de Salud Ambiental destaca que en este proceso ha sido un actor clave la ONG Salud Sin Daño que trabaja en forma conjunta y permanente en la concientización, difusión y capacitación a los profesionales, de los efectos dañinos del mercurio en la salud y el medio ambiente.
Con esta medida el sistema de la Ciudad está avanzando en el cumplimiento de las metas de la Organización Mundial de la Salud, al incorporar en sus prácticas tecnologías que no son contaminantes del medio ambiente. Con el esfuerzo de todos, seguiremos trabajando en la sustentabilidad de esta política de hospitales saludables.